Previniendo la Depresión

Mujer mirando por la ventana
Mujer mirando por la ventana

En cuestión de salud es más común tratar los síntomas de una enfermedad que prevenirla, pero como dice el dicho: una onza de prevención vale más que una libra de curación. Este refrán puede o no acertar, lo cierto es que la prevención es muy importante para evitar padecimientos. La depresión es un trastorno que ocurre frecuentemente a lo largo y ancho del mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) afecta a más de 300 millones de personas a lo largo y ancho del mundo. Se le considera la causa principal de discapacidad, afecta a la mujer más que al hombre y puede llevar al suicidio. En el lado positivo existen tratamientos de mucha eficacia para combatirla. A continuación, te presento maneras útiles de prevenir dicho mal.

1. Estar en el momento presente

Puede parecer muy sencillo decir que puedes estar en el momento presente al usar las técnicas adecuadas. Lo cierto es que muchas personas que han padecido de depresión han sido ayudadas, para no recaer, por la terapia cognitiva de atención plena. La meta de la combinación de terapia cognitiva con la atención plena es enfocarse en el presente; le ayuda a las personas con depresión a estar conscientes de sus pensamientos negativos y aprender a cambiarlos. La mente y los procesos de pensamiento tienen mucho que ver con cómo te sientes, si bien o mal. Identificar patrones puede llevar a una vida más plena a través de estar en el momento presente como una terapia efectiva.

2. Llevar una dieta adecuada

El factor físico es muy importante cuando hablamos de depresión. Una dieta que lleve los macro y micronutrientes necesarios para bienestar es un requisito indispensable de salud general. No hay una dieta específica que trate la depresión, pero sin duda la dieta es una gran parte del tratamiento general. Tomar suficientes antioxidantes es parte de esta estrategia. Le ayudan al cerebro en particular a revertir los efectos nocivos de los radicales libres. Entre los antioxidantes más conocidos se encuentran:

  • El betacaroteno
  • La vitamina C
  • La vitamina E

Muchas personas eligen tomar un suplemento debido a que no piensan correr el riesgo de obtener una cantidad inadecuada a través de su dieta cotidiana.

3. Ejercicio físico y un estilo de vida activo

Hacer ejercicio moderado varias veces por semana es un consejo básico de salud. Cobra aún más importancia cuando de depresión se trata. Esto es debido a que la depresión puede tener un componente químico, el cual el ejercicio ayuda a modular. El ejercicio aumenta las endorfinas, los componentes para “sentirte bien.” Además de mejorar el estado de ánimo y el humor de manera casi inmediata. Al tener el hábito positivo de ejercitarte puedes sumar más elementos positivos a tu estilo de vida, ayudando a no recaer en una depresión. Todo lo contrario, puedes hacer un hábito de sentirte bien todos los días.

Muchas veces la depresión comienza en un cambio importante en la vida del individuo, a veces producto de otra enfermedad. Cambia los estados de ánimo y puede durar mucho tiempo, de no ser tratada adecuadamente. Muchas personas, cerca del 90% en muchas partes del mundo no reciben el tratamiento adecuado al padecimiento. Aparte del tratamiento la estigmatización es otro problema que acompaña a la depresión. Se recomienda tratamiento profesional de la misma, por un psicólogo o psiquiatra especializado. Los elementos contenidos en el presente texto tienen como propósito traer atención a la enfermedad, pero principalmente colaborar con soluciones de alta efectividad comprobadas.

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